Memorias de Un Venezolano viviendo esta decadencia.

Por Venezuela Real - 17 de Julio, 2008, 22:05, Categoría: Gente de Chávez

Jesús Urdaneta Hernandez
Recibido por Internet
 Julio 2008

La  burguesía  financiera  y  la  burguesía importadora, que con Chávez han ganado más dinero que nunca antes, influyen en los partidos de oposición, a los  cuales financian, y en los medios audiovisuales para que no precipiten la  caída de Chávez, sino esperen pacientemente las elecciones de 2012. Sus planes pueden verse frustrados con una conjunción de factores que escapan a su control, los cuales provocarán el cambio oportunista de su actitud.

 Si  atendemos  al desastre de la economía, a la corrupción generalizada del gobierno,  a  la inseguridad en que vivimos y a la violación sistemática de la  Constitución,  Chávez  debió  haber  caído  hace  tiempo. ¿Por qué está todavía  en  el  poder?  Es  la pregunta que nos hacen. La respuesta es muy sencilla: hay factores de poder que lo sostienen, aunque aparentan estar en contra. ¿Cuáles son estos factores de poder? Veamos.

 1- La burguesía financiera.

 La  burguesía  financiera  es  la  reina  de  la  economía  venezolana.  Ha desplazado  a  la  agricultura,  la  ganadería  y sobre todo la industria a lugares  subalternos. Ha esterilizado la producción. No vale la pena correr el  riesgo de sembrar la tierra, de criar el ganado y montar una industria, cuando  se  puede  ganar  mucho  dinero  sin  esfuerzo  dedicándose  a  las transacciones financieras.

 La  burguesía  financiera  ha  sido,  y  sigue  siendo, la beneficiaria por excelencia  de la renta petrolera. Con Chávez ha ganado más real que nunca.
No ha tenido que exponerse como intermediaria del crédito, porque Chávez se ha  encargado  de  asegurarle ganancias infinitas mediante la colocación de bonos  y  demás  papeles de la deuda pública, desviando hacia ella la mayor tajada  de la renta petrolera.  Las utilidades de bancos y aseguradoras son las mayores de la historia nacional.

A  la  burguesía financiera se la ha tenido siempre por apátrida, partiendo de la premisa de que el capital no tiene patria. Tiene un pie en Venezuela, a  la  que  exprime  al  máximo,  y  otro  pie  en  Miami  u otro lugar del extranjero,  donde  guarda el dinero o hace inversiones previendo cualquier contingencia.  No  tiene motivos para enfrentar a Chávez; por el contrario, le  conviene  que  quede  en  el  poder hasta donde sea posible porque está desviando  a  su  favor  la  renta petrolera. Mientras más dure Chávez, más gana.  Esto  explica  que  influya  en  los políticos de oposición y en los medios  audiovisuales  para  que  no  precipiten  la  caída de Chávez, sino esperen  pacientemente  las  elecciones de 2012. Si antes de esta fecha sus miembros son despojados de sus bancos y demás empresas financieras, pondrán mar  de  por  medio,  a  disfrutar  de  su dinero, dejándonos a nosotros la resistencia  a  la  dictadura  y  el  sacrificio  de  vivir  en  otra  Cuba castro-comunista.

 2- La burguesía importadora.

Ha  sido, y sigue siendo, la otra gran beneficiaria de Chávez. Lo dicen las cifras:  las  importaciones  van  en  un constante e imparable aumento. Han pasado  de  13.213 millones de dólares en 1999 a 44.000 millones de dólares en 2007. A mayores ingresos petroleros, más importaciones.

La  burguesía importadora es, junto con la financiera, la responsable de la debacle  de  la  agricultura, la ganadería y la industria. Los agricultores venezolanos  no  pueden  competir con una importación masiva de alimentos a precios  de  dumping,  ni  pueden  contrarrestarla políticamente porque los importadores  aparecen ladinamente como los aliados de Chávez, que aseguran el abastecimiento, y los agricultores como sus enemigos, a quienes culpa de la  escasez y la carestía. Lo mismo sucede con los ganaderos. E incluso con los  industriales,  entre los cuales las importaciones chinas han producido una hecatombe.

La burguesía importadora ha crecido enormemente, impulsada por una ganancia fácil.  No  tiene  que  correr el riesgo de sembrar y perder la cosecha, ni incurrir  en  los  gastos de criar ganado que se le enferme, ni en sostener una industria exponiéndose a la quiebra por los cambios bruscos de humor de los  gobernantes.  Los  importadores  se  limitan  a  comprar  lo  que  los extranjeros han producido.

 A  la  burguesía  importadora  Chávez  la  ha  enriquecido como ningún otro gobernante,  ya  que  todos  sus  antecesores  se  interesaron  más  en las exportaciones  que en las importaciones, y trataron de disminuir éstas para proteger  a  los  productores  nacionales.  Se  comprende  entonces  que la burguesía  importadora no quiera la caída de Chávez, porque con él ha hecho más plata que nunca antes.

La  "boliburguesía" es la nueva clase formada por los favoritos del régimen para  los negocios, una legión de "nuevos ricos" que está amasando fortunas incalculables  derivadas  del  saqueo inmisericorde a la Nación mediante la corrupción  más  descarada  y  cínica. Y que además participa del lavado de dinero,  habida cuenta de que la Venezuela chavista es un "narco-santuario" por donde pasa el 33% de las drogas que circulan en el mundo.

Después  de  los sucesos de 2002, que culminaron en la toma fugaz del poder por  el  empresariado,  Chávez  decidió su liquidación usando a sus propios compañeros   de   clase.  A  la  burguesía  financiera  y  a  la  burguesía importadora,  que  tienen  sus mayores inversiones en el extranjero, las ha usado  como  instrumentos  para  golpear,  debilitar  y  estrangular  a  la burguesía  productora  (industriales, hacendados, ganaderos), su adversario porque  defiende  su  capital  representado en activos fijos situados en el territorio nacional.

Mientras  aquéllos  le  cumplían  esta  tarea,  Chávez inició el proceso de desplazamiento    de    la    vieja    burguesía    por    la   nueva,   la "boliburguesía"  (burguesía  bolivariana),  formada  por  los favoritos del régimen  que  vienen  avanzando  en  el  mundo  de  las  finanzas  y de las importaciones.  Se  trata  de  una  nueva  clase integrada por la legión de "nuevos  ricos"  que  está  amasando  fortunas  incalculables derivadas del saqueo  inmisericorde  a  la  Nación mediante la corrupción más descarada y cínica.  Y  que participa además del lavado de dinero, habida cuenta de que la  Venezuela chavista es un "narco-santuario" por donde pasa el 33% de las drogas que circulan en el mundo.

La  "boliburguesía"  es  amoral  como  el régimen que la ha enriquecido. No conoce  el  pudor  ni  la  vergüenza.  Para  saciar su codicia todo le está permitido.  Carece de límites y escrúpulos. Los "boliburgueses" son aves de rapiña  que  descuartizan  el  Tesoro  Nacional. Impúdicos y desvergonzados hacen  ostentación  de sus riquezas súbitas y malhabidas, pasando en un año del rancho a la mansión, del flucito modesto a los trajes caros, de la moto al  Hummer,  de  la  chalupita  al  yate, del puesto en autobús al Citation última generación, de la pensión de mala muerte al hotel de superlujo.

3.1.- La boliburguesía super-rica.

Consta  de  tres  estamentos.  El  primero:  los  políticos  y funcionarios corruptos.   Usufructuarios  del  gobierno  más  corrupto  de  la  historia nacional.  Un gobierno que abolió la moral pública y autorizó la corrupción a todos los niveles. En este gobierno ser honesto es contrarrevolucionario.

El segundo estamento está constituido por los viejos ricos que se pasaron a bolivarianos,  sólo  para llenarse. Entre ellos sobresale el "príncipe" del régimen,  presto a comprar las empresas a sus "hermanos" de clase caídos en desgracia. Y, desde luego, a precio de gallina flaca.

En  tercer lugar aparecen los "yuppies". Son los cachorros de la corrupción que  decidieron aprovechar el relajo general en el manejo de las finanzas y la  rebatiña de dinero tirándose de cabeza para agarrar en la piñata. Y han agarrado bastante.

 3. 2.- La boliburguesía de medio pelo o sindical.

Llamamos  así  a  los  sindicalistas  corruptos  (o aristocracia obrera del régimen) que han convertido en negocio la invasión de fundos agro-pecuarios y  la  ocupación  o  cerco  de  plantas industriales. La invasión tiene por finalidad  la  expropiación  del  fundo  para  cuya explotación se requiere dinero, el cual suministra el gobierno y recibe el jefe de la invasión. Con la ocupación y cerco de plantas industriales se obliga a que el gobierno la nacionalice,  si  fuere extranjera, o la expropie, si fuere nacional, y las entregue directa o indirectamente a la "boliburguesía" sindical.

Si  los  de  arriba  están  robando  a manos llenas, porqué el sindicalista bolivariano tiene que seguir siendo pobre? En el saqueo general él se lleva aunque sea una lavadora, pero de billetes.

Chávez ha creado, con sus generales, la "boliburguesía" militar formada por los  oficiales  que, a la sombra del poder, se han hecho ricos, algunos muy ricos,  con empresas, haciendas, hatos y cuentas cifradas en el exterior. Y siguen  haciéndose  más  ricos  metidos  a  políticos. Esta "boliburguesía" militar  es el verdadero sostén de Chávez, ya que la "boliburguesía" civil, a pesar de sus bandas armadas, es cobarde y correlona.

Antes  de  la  guerra  de  independencia  únicamente los hijos de los ricos recibían  instrucción  militar  y podían ostentar grados militares.  Fue el caso  de los Bolívar y los Sucre, quienes no necesitaron el generalato para tener  poder  y  dinero,  porque  sus  familias  eran  inmensamente ricas e influyentes.

Durante  la  guerra  de  independencia  los  pobres  se  hicieron militares llegando  hasta  el  grado  de  general,  con  el cual consiguieron poder y dinero.  Después  de la guerra de independencia, y sobre todo después de la creación  de  las  academias  militares, los hijos de los pobres tomaron el camino  de las armas para escapar de la pobreza. En las academias consiguen alojamiento,  comida,  vestido  y  estudios todos gratis, además de paga, a diferencia  de  los  estudiantes  universitarios  que no disfrutan de estos beneficios.  Y  luego,  ya egresados, inician el camino del ascenso social, haciéndose  poderosos  y  en  muchos  casos  hasta ricos, muy ricos, con el generalato. Las armas dan poder y el poder hace rico cuando no se tiene una formación moral sólida.

Confirmada la regla

Chávez confirma la regla. Nacido en el campo, de familia pobre, como muchos de  nosotros,  entre ellos el que esto escribe, se fue a la escuela militar para  escapar  de la pobreza. Allí los adecos y los copeyanos, que mandaban en  el  país,  le  dieron  comida  gratis, lo vistieron gratis, lo alojaron gratis, le enseñaron gratis y de ñapa le pagaron por estudiar. Ni él ni sus padres  pusieron  un  centavo.  Todo  le  salió  gratis,  mientras  los que escogimos  la  universidad teníamos que pagarnos el alojamiento, la comida, la ropa y los estudios, con lo poco que ganábamos trabajando.

Egresado  de  la escuela militar inicia el ascenso social. Pero no le basta el  que da el grado, que ya era bastante. Conspira para llegar a la cumbre, al  poder  absoluto  e  ilimitado sobre vidas y haciendas que le permitiese disponer  discrecionalmente  del  Tesoro  Nacional  para  repartirlo  a  su conveniencia.  Pero sabe muy bien que para lograrlo necesita hacer lo mismo que  hicieron Páez, Guzmán Blanco, Gómez y Pérez Jiménez. El poder absoluto sólo se alcanza enriqueciendo a los que fueron muchachos pobres y ahora son generales.  Páez  y Guzmán los hicieron latifundistas, porque tierra era lo único   que   había.  Gómez  los  hizo  además  vendedores  de  concesiones petroleras.  Pérez  Jiménez  los  metió en el negocio de las comisiones por obras  públicas.  Y,  con  estos antecedentes, ahora Chávez los ha puesto a participar en la piñata de la renta petrolera.

Militar  pobre  como  fue  pudo  conocer  a  fondo  las aspiraciones de sus condiscípulos de academia militar, militares pobres como él. Y vio en ellos lo  mismo que vieron sus antecesores: la ambición de poder y dinero para no volver  a  ser  pobre.  Comprendió  entonces  que  satisfaciéndola  tendría asegurada  la  presidencia.  Por  ello  hemos  vuelto  a los tiempos cuando "general"  era  sinónimo  de  político  poderoso  y  rico.  Y los generales chavistas  lo  son.  Salen  ricos  y  siguen  en  el poder, porque se hacen políticos  para  enriquecerse  más.  Estamos  viviendo  "la  noche  de  los generales".

La "boliburguesía" militar

Chávez ha creado, con sus generales, la "boliburguesía" militar formada por los  oficiales  que, a la sombra del poder, se han hecho ricos, algunos muy ricos,  con empresas, haciendas, hatos y cuentas cifradas en el exterior. Y siguen  haciéndose  más  ricos  metidos  a  políticos. Esta "boliburguesía" militar  es el verdadero sostén de Chávez, ya que la "boliburguesía" civil, a  pesar  de  sus  bandas  armadas, es cobarde y correlona. Sale en fuga al sonar el primer tiro.

La existencia de la "boliburguesía" militar ha generado una fractura social y  política  en la FAN, por la discriminación de los oficiales no-chavistas que  apenas  viven  del sueldo. Esta división clasista entre militares está agravada  porque  los  enriquecidos  a la sombra del poder van formando una camarilla que se atraviesa en el paso de los jóvenes oficiales que emergen.
El  descontento  de éstos es igual al de los civiles que también se sienten bloqueados  por  la "boliburguesía", civil y militar, que se eterniza en el" poder.  Una  situación  semejante  causó la rebelión cívico-militar de 1945 cuando los demócratas civiles y los jóvenes militares no contaminados hasta entonces,  se unieron para derrocar el gobierno que sostenían los generales tipo  "Ño  Pernalete",  denominación  dada  al militar déspota, ignorante y corrupto.

Toda  acción  genera  una  reacción.  Y  no hay presupuesto en el mundo que alcance para comprar todo un ejército durante mucho tiempo.

Si los pobres, que son mayoría, están descontentos, así como la clase media civil  y  militar,  y  la  burguesía  nacional  o  productora  (hacendados, ganaderos,   industriales)   está   siendo   golpeada   con   invasiones  y expropiaciones,  por qué no se han rebelado contra Chávez? Porque, para que no  pase nada, los viejos y nuevos ricos que están haciendo negocios con el gobierno,  simulando  desacuerdos  con  su  gestión,  se  valen de su brazo político que es la oposición burocrática.

¿Por  qué  no  ha  caído Chávez? Es la pregunta que se hace la gente, sobre todo  después  del  2D.   Para  responderla, nos hemos preguntado: ¿Quiénes sostienen  a  Chávez?  Buscando  explicarlo  hemos  dicho  que la burguesía financiera  y la burguesía importadora sostienen el régimen porque se están llenando  como  nunca  antes. Hemos dicho que la "boliburguesía" (burguesía bolivariana), formada por los nuevos ricos, sostiene el régimen porque vive de  él  a  través  del  cordón umbilical que la alimenta: el saqueo brutal, descarado  y  cínico  de  la  renta petrolera. Y finalmente hemos dicho que Chávez  ha  creado  un  escudo  protector:  la "boliburguesía" militar, que integran  los  altos  oficiales que se han hecho ricos, pero muy ricos, con este  gobierno.  Así,  pues,  mientras los pobres protestan en las calles a cada  momento,  mostrando su descontento, los viejos ricos que se pasaron y los  nuevos  ricos  que han surgido con la corrupción apuntalan el régimen, porque están exprimiendo el país hasta la última gota de petróleo.

Si los pobres, que son mayoría, están descontentos, así como la clase media civil  y  militar,  y  la  burguesía  nacional  o  productora  (hacendados, ganaderos,   industriales)   está   siendo   golpeada   con   invasiones  y expropiaciones,  porqué  no se han rebelado contra Chávez? Porque, para que no  pase nada, los viejos y nuevos ricos que están haciendo negocios con el gobierno,  simulando  desacuerdos  con  su  gestión,  se  valen de su brazo político, que es la oposición burocrática.

No hay partidos, sino maquinarias electorales

Los  partidos  tradicionales,  que durante sesenta años dominaron la escena política,   fueron   fundados   por   intelectuales,  provenientes  de  las universidades.    Tenían    un    proyecto    político:    socialdemócrata, socialcristiano  o  liberal.  Mientras  mantuvieron  apego  a  la ideología mantuvieron su vigencia, pero cuando degeneraron en maquinarias electorales los barrió el chavismo.

Los  nuevos  partidos  han  sido  fundados  por  burócratas, con vocación y mentalidad  de  burócratas.  No  tienen ideología ni proyecto político. Son simples  maquinarias  electorales.  No hay en ellos nada que ilusione, nada que  sirva  de  gancho  emocional  con el pueblo. Van a las elecciones como quien  asiste  a  una  subasta  de  cargos. Por ello son electoralistas. No plantean  otra salida de la situación que la electoral, precisamente la que a Chávez le conviene.

 Son partidos caudillistas

Por  tener  una  ideología y responder a un proyecto político, los partidos tradicionales  fueron  escenarios  de  debates fructíferos entre tendencias encontradas  que  sostenían  posiciones  críticas.  Cada tendencia tenía su propio liderazgo que enriquecía doctrina y estrategia con aportes valiosos.
Idos de esos partidos los que nutrían de ideas a sus filas, decayeron hasta ser sombras de su pasado.

Los nuevos partidos son peores. Son propiedad privada de su fundador, quien hace y deshace a su capricho. No hay en ellos democracia interna. No reúnen convenciones  donde  se  debatan ideas y se enfrenten tendencias. Responden únicamente a la ambición personal del caudillo, quien sostiene su autoridad con  el reparto de cargos, prebendas y contratos. Lo sabe Chávez y por ello los  domestica dejándoles su cuota de poder para que la disfruten sin poner en peligro la estabilidad del régimen.

Son partidos de burócratas

Los  fundadores de los partidos tradicionales forjaron su voluntad de acero en  la  cárcel,  la persecución y el exilio, que todos conocieron. Nada les fue  regalado. Su vida estuvo llena de sacrificios y de riesgos. Vivieron y sufrieron   la  carencia  de  recursos  económicos.  Eran  unos  idealistas incorruptibles, que concebían la política como un apostolado.

En  cuarenta  de  años  de  democracia la vieja guardia fue desapareciendo. Ocuparon   su  lugar  los  burócratas,  los  que  no  han  sufrido  cárcel, persecución  o  exilio.  Los que en cuatro décadas han pasado de un cargo a otro,  viviendo  del  presupuesto.  Los  que  no  pueden  sostenerse sin un "cambur".  Esto  vale  también  para  los partidos nuevos cuyos dirigentes, cuando  no  se  hacen  reelegir, salen de un cargo y se postulan para otro, chupando siempre del presupuesto.

Lo  sabe  Chávez  y  por ello, tal como hacen los niños con los monos en el zoológico, los entretiene lanzándoles cambures. Así no salen de la jaula.





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