EL PAIS - MADRID
El Nacional
04 de agosto de 2008
obligado a negociar la venta del Banco de Venezuela al Gobierno de Caracas, y que esta imposición procede del presidente Chávez. De ello da cuenta cumplida que la entidad española estuviera negociando la venta de su filial venezolana al Banco Occidental de Descuento; que las conversaciones estaban tan avanzadas que estaba casi cerrado un precio y que el comprador confiaba en conseguir la autorización del Gobierno.
Chávez da así un paso más en su camino por nacionalizar los negocios estratégicos del país.
La noticia no es buena para nadie, pues alimentará la desconfianza de los inversores.
La maniobra del presidente Hugo Chávez toca dos aspectos decisivos que deben ser explicados. El primero es cuánto pagará el Gobierno venezolano. Si Chávez pretende desplegar una política de nacionalizaciones, es imperativo conocer cuál será el precio que pagará por esa política. En el caso del Banco de Venezuela se da la circunstancia de que existe un precio de referencia. El segundo punto es si el Gobierno español conocía las maniobras de Chávez. No es un gesto de finura que Chávez anuncie sus planes una semana después de su visita a España.
La política de Chávez tiene costes elevados para la economía venezolana: aumenta la prima de riesgo del país, acrecienta la inseguridad jurídica de las inversiones extranjeras y debilita la posición de las inversiones de Venezuela en el exterior.