Parlasur y Chávez

Por Venezuela Real - 9 de Agosto, 2008, 11:17, Categoría: Derechos Humanos

El Editorial
El Nacional
09 de agosto de 2008

Como siempre ocurre con los regímenes autoritarios que surgen en América Latina, al Gobierno bolivariano le aterra que alguien visite el país y hable con la oposición sobre cuestiones tan fundamentales como los derechos humanos. De allí que los burócratas de Miraflores andan como histéricos por la visita que la diputada Adriana Peña, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Parlasur, lleva a cabo en Venezuela.

Días antes de su llegada, la parlamentaria uruguaya había declarado sobre los propósitos de visita a Venezuela para conocer de cerca el grave problema de las inhabilitaciones políticas decretadas por Miraflores, y cumplidas servilmente por el contralor. Dijo en esa ocasión que trataría de entrevistarse con las dos partes en conflicto para tener una visión completa del problema.

¿Qué puede tener esto de malo? ¿Qué es lo que enfurece a Miraflores y al canciller Maduro? Nadie entiende los arrebatos de furia de los bolivarianos contra esta visita. Pero si examinamos con detenimiento el hecho de que las inhabilitaciones ordenadas desde Miraflores no tienen razón, sostenimiento ni peso jurídico, entonces entendemos el inmenso temor del Gobierno venezolano de que la cuestión se plantee en el Parlasur, y que lleve al seno de ese organismo suficientes pruebas de este atropello.

En Parlasur pueden quedar al descubierto los máximos representantes del poder inmoral en Venezuela, además de abrir a la atención de la opinión pública internacional el grado de deterioro de la Contraloría, de la Corte, de la Defensoría y de la Fiscalía, sin olvidar a la insípida directiva de la Asamblea Nacional. De allí que traten, a toda prisa, de detener la tormenta.

Pero lo han intentado de un manera tan torpe que todo ha terminado en un sainete, donde la ignorancia va de la mano con la idiotez. Basta analizar las palabras del diputado Saúl Ortega, quien pidió sanciones contra Adriana Peña, olvidando que Venezuela es apenas miembro observador en Parlasur, con voz pero sin voto, por lo cual no tiene derecho a solicitar medidas de ningún tipo. Además, Ortega no sabe que Parlasur aún no ha aprobado las normas de disciplina para sus miembros.

Además, tanto Cilia Flores como Nicolás Maduro ("par de dos", como dirían los jóvenes venezolanos) le han caído encima a la parlamentaria uruguaya, anunciando su expulsión y calificando su visita de ilegal, no autorizada y al margen de Mercosur. Pues bien, les vale revisar sus palabras porque una presidenta de la Comisión de Derechos Humanos no puede solicitar, servilmente, autorización para visitar Corea del Norte, Irán o Cuba.

Desde luego que esas dictaduras se la niegan. Por eso Adriana Peña llegó aquí a visitar el país sin el permiso de Chávez. Y si ha preguntado por las inhabilitaciones políticas es porque el hecho de ser presidenta de una Comisión de Derechos Humanos no es un uniforme con que se viste alguien el día de la patria. Es una obligación cotidiana, 24 sobre 24 horas. Donde sea.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Agosto 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog