El gran dilema - Límites del poder

Por Venezuela Real - 17 de Agosto, 2008, 9:11, Categoría: Estado de Derecho

El Editorial
El Nacional
17 de agosto de 2008

Una expresión del magistrado Pedro Rondón Haaz al comentar la ponencia sobre los inhabilitados por el contralor general (que fue aprobada por el TSJ) tuvo la fortuna de trascender a los medios y de ser conocida. "Si se sacan la supremacía constitucional y el principio de legalidad del orden democrático, se decreta la muerte el Estado de Derecho; si el poder no tiene límites, el Derecho carece de objeto".

Los puntos de vista del magistrado trascienden los asuntos ahora en discusión. Van al corazón de la crisis que vive Venezuela, apuntan a la esencia de la democracia, de la validez de los principios y la independencia de los poderes, a los necesarios contrapesos que deben existir entre estos, a su autonomía y a su probidad.

Donde el poder no tenga límites, no puede haber democracia; se impondrá la voluntad del más fuerte. En la época del general Gómez, el magistrado Rondón Haaz no habría podido hablar como lo hizo ahora porque habría ido a La Rotunda. Ahora no existe La Rotunda, pero hay oídos sordos. El poder cada día avanza más hacia la extinción de sus límites. Los poderes del Estado se rinden ante uno de ellos, como si no formaran parte de la estructura jurídica del Estado, y como si debieran su existencia a la gracia de un Poder excepcional.

"El Estado, el poder –expresó Rondón Haaz– sólo puede hacer lo que le está expresamente permitido; no puede ejercer potestades que no le hayan sido conferidas". Obviamente, la cuestión trasciende al caso de los inhabilitados, y por extensión abarca todos los asuntos vinculados con la creación de leyes, con el bizarro proceso de alteración del sistema democrático que trae al país consternado, angustiado y frustrado.

Nadie se atreve ya a iniciar una industria por pequeña o mediana que sea porque de repente le aparece un decreto y es despojado de sus pertenencias, de sus ahorros o de los créditos que haya conseguido con la banca. Nadie se atreve a crear una pequeña empresa comercial porque puede correr la misma suerte. Nadie se atreve a abrir una pequeña escuela porque cualquier día la escuela amanece con un candado en la puerta. Nadie invierte en Venezuela porque invertir, crear empleo y riqueza se han convertido en delito. Las grandes empresas toman precauciones o se resignan, como los condenados a muerte que no tienen otra alternativa que esperar el minuto final.

En Venezuela no hay Estado de Derecho. Lo que hay es un poder sin límites. Quizás algo más que esto: la decisión presidencial de alterar radicalmente los valores de la sociedad. Rescribir la historia a imagen y semejanza de los nuevos personalismos. Se busca anular la pluralidad, abatir una idiosincrasia que se ha forjado al abrigo de principios consustanciados con nuestra historia de medio siglo. Es la negación de toda juridicidad.

Obviamente, esto no compete sólo a unos, sino a todos los venezolanos que sienten igual desazón e igual angustia por el destino de la Patria. El poder sin límites no es poder. Es fuerza, mas no poder.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Agosto 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog