El Gobierno prefiere estatizar antes que aumentar el rezagado precio de la gasolina

Por Venezuela Real - 3 de Septiembre, 2008, 10:11, Categoría: Petróleo/Energía

ANDRÉS ROJAS JIMÉNEZ
El Nacional
03 de agosto de 2008

Bomba de tiempo

La intención de estatizar las empresas distribuidoras y transportistas de combustibles con el fin de que pasen a ser controladas por Petróleos de Venezuela puso nuevamente en evidencia el problema que arrastra el Gobierno debido al congelamiento del precio de la gasolina desde hace 11 años.

En 1996 y 1997 se dieron dos incrementos del precio del combustible que al final lo colocaron en 20 centavos de dólar. Esa nueva tarifa hizo que un propietario de un vehículo sedán con un tanque de 40 litros debía pagara cerca de 8 dólares, asu La intención del equipo que acompañó al presidente Rafael Caldera en su segundo gobierno era aprobar un nuevo marco legal que permitiera la participación privada foránea y nacional en todo el negocio de la gasolina, desde mayoristas hasta las estaciones de servicio y, de igual manera, propiciar una liberalización para que cada propietario fijara el precio.

Esta iniciativa formaba parte del programa de apertura petrolera que desde 1994 se comenzó en la administración de Caldera, desde el mismo momento que se designó a Luis Giusti como presidente de Pdvsa. En tal sentido, como parte de ese plan, en 1997 fue enviado al Congreso de la República el proyecto de ley de apertura del mercado interno de los productos derivados de hidrocarburos.

En la exposición de motivos de esa propuesta legal se indicaba que el objetivo era "dar señales inequívocas de que se va hacia el establecimiento de un régimen de libre competencia que conduzca a la mejora sustancial de la calidad de los servicios prestados al público, y para lo cual un sistema de economía abierta del marco legal que lo rija es absolutamente indispensable".

En septiembre de 1998, en plena campaña electoral para los comicios en los que fue electo Chávez por vez primera, el Congreso aprobó esa ley, pero modificó el proyecto original porque restringió la amplitud que tenía la propuesta presentada por el Gobierno y la circunscribió exclusivamente a la apertura mercado interno de la gasolina y otros combustibles derivados de los hidrocarburos para uso de vehículos automotores.

Esto permitió que al negocio de la distribución y expendio de combustibles regresaran marcas que los venezolanos tenían 20 años sin ver y fue lo que determinó que reaparecieran gasolineras con las marcas Mobil, Texaco, Shell y British Petroleum con sus siglas.

No obstante, los parlamentarios también rechazaron la posibilidad de admitir la liberalización de los precios, aspecto primordial que había previsto Pdvsa para hacer atractivo el negocio para los particulares e incluso para la propia empresa estatal con sus estaciones PDV a través de su filial Deltaven.

Luis Giusti, en su última comparecencia ante el Parlamento, cuando presentó las premisas petroleras del proyecto de presupuesto de 1999, hizo sus críticas a la ley sobre el negocio de la gasolina que finalmente fue aprobada. Esa misma posición fue expuesta en los escritos y declaraciones que ha hecho al presentar un balance sobre su gestión entre 1994 y 1998.

"Esa ley tuvo varias limitaciones. La principal de ellas es que el Ejecutivo nacional establecía mediante decreto los precios de las gasolinas y otros combustibles, tanto en las plantas de distribución como en el expendio al detal, lo cual contradice el espíritu de la libre competencia y obliga a la fijación de márgenes de transporte y comercialización, limitando de esta manera los incentivos para que el capital privado efectúe inversiones masivas en este mercado", argumentó Giusti.

El ex presidente de Pdvsa también cuestionó esa legislación porque no estableció el momento en que cesa la reserva del Estado y desde el punto de vista técnico no aclaró la separación contable y jurídica que debe darse entre las diferentes actividades del negocio, en caso de que las mismas sean ejercidas por la misma empresa o particular.

Con la discusión que se dio en la Asamblea Constituyente de 1999 para la redacción de una nueva carta magna quedó claro que había cesado el período de la apertura petrolera, y el marco legal que consagraba la participación de privados en el negocio de la gasolina quedó derogada en 2001 con la Ley de Hidrocarburos, la cual se aprobó en el marco la segunda ley habilitante que la Asamblea Nacional le otorgó al presidente Chávez.

Frenazo revolucionario

A lo largo de los casi 10 años que lleva el presidente Hugo Chávez en el poder el bolí var se ha depreciado cerca de 357% respecto al dólar, y ahora el precio del combustible por litro está en 4 centavos de dólar en el caso de la gasolina de 95 octanos y 3 centavos en la de 91 octanos; por tanto, llenar un tanque –dependiendo del tipo de combustible– ahora costaría 1,20 dólares y 1,60 dólares, respectivamente. De igual manera, los precios de bienes y servicios han aumentado cerca de 403%, medido por la variación del índice de precios al consumidor en Caracas entre febrero de 1999 y junio de 2008.


"En Venezuela se puede decir que lo único que ha bajado de precio es la gasolina en términos reales, cuando se compara con los niveles de inflación y devaluación que ha tenido el bolívar", comenta Ramón Espinasa, ex economista jefe de Pdvsa. A principios del gobierno de Chávez un grupo técnico discutió la materia en el marco del proyecto para establecer completamente el expendio de la gasolina sin plomo y se avanzó en el combustible ecológico, pero lo del ajuste del precio fue descartado.

Posteriormente en 2001, cuando se completó el plan de las llamadas gasolinas verdes, en el Ministerio de Energía se retomó el asunto del precio pero al final volvió a ser rechazado, y no fue sino en pleno paro petrolero de 2002 y 2003 cuando el propio mandatario asomó esa posibilidad. Incluso, en los anuncios económicos para afrontar la situación financiera que generó esa coyuntura el aumento del combustible fue incluido como parte de las medidas de ajuste.

En los argumentos del Gobierno se asumió que durante los dos meses del paro hubo una restricción en el expendio de combustibles, lo que generó una venta informal de la gasolina, en la que un bidón de 10 litros por 20.000 de los viejos bolívares (20 bolívares fuertes de ahora), lo que para ese momento era como pagar más de 12 dólares y, por tanto, llenar un tanque de 40 litros costaba casi 48 dólares.

El tema quedó olvidado por cuatro años hasta que en enero de 2007 fue el propio presidente Chávez quien lo revivió y anunció que subirían los precios, pero comentó que si se tomaba la medida debía evitarse que ese incremento tuviera impacto sobre la tasa de inflación. A los pocos meses el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, descartó el aumento.

A principios de junio de este año otra vez el primer mandatario tocó el tema ante la pregunta de un periodista, y lo descartó de plano. "En nueve años no hemos modificado los precios del combustible, ni está previsto en el horizonte inmediato incrementarlos", dijo el jefe de Estado.

Contrabando

El Ministerio de Energía y Petróleo y la Comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional han justificado la aprobación de ley de reordenamiento del mercado interno de combustibles líquidos porque entre otras razones logrará reducir el contrabando por el control que tendrá Pdvsa sobre el negocio de la gasolina.


Las cifras oficiales mencionan una extracción de gasolina a Colombia por el orden de los 27.000 barriles diarios, pero extraoficialmente se habla que ese volumen puede aproximarse a 100.000 barriles diarios. El comercio ilegal de combustible se está dando también en la frontera con Brasil y se ha denunciado que embarcaciones transportan el derivado desde costas venezolanas hacia las islas del Caribe.

"Vamos a frenar buena parte del contrabando y mal uso del combustible", dijo el presidente Chávez cuando expuso las bondades del proyecto legal. Unas palabras similares expresó el presidente de la Comisión de Energía y Minas del parlamento, Ángel Rodríguez, quien confirmó como uno de los objetivos de la legislación es la reducción del comercio ilegal.

Sin embargo, hay dudas sobre la verdadera posibilidad de desaparecer el contrabando sobre todo cuando permanece el principal incentivo: el diferencial de precios de la gasolina. A criterio de Ramón Espinasa esa brecha alcanza una proporción de 40 a 1 cuando se compara con Colombia y puede ser de 50 a 1 respecto a las naciones del Caribe, es decir, mientras en Venezuela un consumidor paga 1 dólar por una cantidad que no llega a 40 litros de gasolina en los países vecinas por ese mismo volumen deben cancelar cerca de 40 dólares.

Las medidas han ido desde la toma de las estaciones fronterizas por parte de la Guardia Nacional hasta el control de la venta al detal con un sistema de captahuellas. Más recientemente se recurrió al acuerdo que Pdvsa y Ecopetrol, empresa petrolera colombiana, firmaron para que Venezuela exporte a la nación vecina 19 millones de litros mensuales (cerca de 4.000 barriles diarios) todo con el fin de disminuir los volúmenes que se van a través de los llamados pimpineros de gasolina.

Ahora con la ley se busca restringir ese comercio mediante un control a las empresas transportistas, y por ello se prevé que una vez aprobada la ley las negociaciones de estatización se concretarán en corto plazo con las empresas ubicadas en zonas limítrofes, sobre todos en los estados Táchira y Zulia.

 "En Venezuela se puede decir que lo único que ha bajado de precio es la gasolina en términos reales, cuando se compara con los niveles de inflación y devaluación"

"Las cifras oficiales mencionan una extracción de gasolina a Colombia de 27.000 barriles diarios, pero se habla de que ese volumen puede aproximarse a 100.000 barriles"







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Septiembre 2008  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog