Dos visiones de una crisis

Por Venezuela Real - 19 de Septiembre, 2008, 12:53, Categoría: Política Internacional

HÉCTOR FAÚNDEZ LEDESMA
El Nacional
19 de septiembre de 2008

La crisis política desatada en Bolivia condujo al temprano debut de la recientemente creada Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, para intentar desactivar ese conflicto. En un país marcado por las diferencias étnicas y sociales, y en el que importantes sectores políticos han manifestado su malestar por la sistemática injerencia del presidente Chávez en el Gobierno de Bolivia, las raíces de este conflicto son muchas y complejas. Pero entre ellas han sobresalido dos.

En primer lugar, el rechazo de un proyecto de reforma constitucional que no satisface las aspiraciones democráticas de amplios sectores de la sociedad boliviana; en segundo lugar, el reclamo de las regiones más ricas de Bolivia para que se les devuelvan los ingresos procedentes de impuestos petroleros que les recortó el Gobierno central. Esos factores contribuyeron a un clima de violencia que ya ha costado al menos quince vidas, y que podría terminar en una guerra civil.

En una reunión realizada a puertas cerradas, para evitar el histrionismo y el lenguaje procaz de uno de sus asistentes, los jefes de Estado de nueve naciones de Unasur, a los que se unieron el canciller del Perú y representantes de Surinam y Guyana, adoptaron medidas para evitar la escalada de un conflicto que, de no desactivarse ahora, podría afectar la paz y la seguridad de toda la región. Es difícil predecir si la resolución de Unasur tendrá algún efecto práctico o si carecerá de relevancia; pero lo que interesa destacar son las dos visiones antagónicas que se enfrentaron en la Cumbre de Santiago.

Por una parte, la prudencia y cautela del presidente del Brasil, Lula da Silva, le llevó a asegurarse de que Bolivia solicitara expresamente esa reunión, para que la misma no fuera considerada como una intromisión en los asuntos internos de Bolivia; además, para garantizar que la reunión tuviera sentido, Lula consideró que era indispensable contar con la anuencia de los sectores de oposición al gobierno de Bolivia y que ambos aceptaran lo que allí se decidiera. Pero el punto medular de la tesis del Presidente del Brasil requería que se rechazara explícitamente toda forma de intervención en el conflicto boliviano.

Por el contrario, el presidente Chávez, que (con sus maletines repletos de dólares) hace mucho tiempo que tomó partido en esta controversia, pretendía que se culpara a la administración de los Estados Unidos, y amenazó con intervenir militarmente en caso de que se derrocara al gobierno de Morales. Esa declaración no hizo más que agravar el conflicto, y fue rechazada enérgicamente, tanto por el jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia como por el ministro de Defensa de ese país, señalando que ellos no aceptaban ningún tipo de injerencia extranjera.

Durante la Cumbre de Santiago, el Presidente de Brasil preguntó a Morales si quería la confrontación o si optaba por el diálogo. En el primer caso Unasur no tendría nada que hacer; en el segundo, tendría un papel muy importante.

La Declaración de La Moneda, adoptada por consenso, expresa la solidaridad de Unasur con el Presidente constitucional de Bolivia, y reitera el respeto al principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados. Abogando por el fortalecimiento de la democracia en ese país, los gobiernos de Unasur advierten que no reconocerán ninguna situación que derive de la ruptura del orden institucional, provenga de donde provenga. Lejos de la política intervencionista de Chávez, se impuso el sentido común.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Septiembre 2008  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog