El mensaje Vivanco

Por Venezuela Real - 23 de Septiembre, 2008, 14:32, Categoría: Derechos Humanos

ANDRÉS CAÑIZÁLEZ
El Nacional
23 de septiembre de 2008

La expulsión de José Miguel Vivanco y Daniel Wilkinson, ambos directivos de Human Rights Watch, es una decisión del gobierno de Hugo Chávez que tiene serias implicaciones. En primer lugar, debe decirse que no hay precedentes en Venezuela de una determinación de este tipo. Justamente uno de los grandes avances de los derechos humanos, a escala mundial, ha sido reconocer que no hay fronteras en denunciar situaciones que atenten contra la vigencia de la dignidad humana. El propio Chávez hace uso de tal prerrogativa cuando denuncia violaciones a diversos derechos en otros países. Por otro lado, la libertad de expresarse, que es reconocida como la base para el ejercicio de otros derechos políticos, es consustancial en la defensa de la dignidad de los seres humanos, y tampoco conoce de fronteras. La Constitución vigente no establece diferencias entre si se es extranjero o nacional para pronunciarse de forma libre en nuestro territorio.

Como lo ha alertado el propio Vivanco apenas llegó a Sao Paulo, el Gobierno de Venezuela no quiere discutir los asuntos de fondo y, al contrario, ha logrado cierto éxito, la atención noticiosa se trasladó a la expulsión y se perdió de vista lo que plantea el informe Una Década de Chávez. El informe, por cierto, es un documentado texto que examina aspectos clave en los cuales el Gobierno ha minado la diversidad, ha atacado la disidencia, en una suerte de reino de la intolerancia. Así, el foco en estos años se centra en el TSJ, los medios privados de comunicación, las organizaciones sindicales y las agrupaciones de la sociedad civil. La conclusión es clara: el gobierno de Hugo Chávez ha perdido una excelente oportunidad para profundizar la democracia en Venezuela y, al contrario, ha apostado por la intolerancia política.

No es un asunto casual. Tal intolerancia no ha sido obra del azar, sino que fue la respuesta política del Gobierno tras el breve golpe de Estado de abril de 2002. Tras evaluar la política oficial en los ámbitos ya mencionados, el informe refleja claramente el cambio de rumbo, una radicalidad que excluye al otro.

He leído con detenimiento diversas partes del informe de HRW, por cierto una versión en línea puede leerse en español en:

http://www.hrw.org , y en ningún caso he encontrado inexactitudes o falsedades; al contrario, hay un enorme esfuerzo en contrastar los datos con fuentes oficiales, bien sea a través de documentos o entrevistas. Todo lo que he leído allí no es fruto de la especulación, sino que es documentado recuento de lo que ha vivido el país, especialmente a partir de 2002, cuando la vocación hegemónica del Gobierno cobró fuerza en una suerte de contragolpe. Posiblemente, el recuento objetivo de hechos, cuando se agrupan y se revisan, dan muestra de la gravedad de lo ocurrido. Estamos ante una sistemática acción oficial para socavar instituciones clave, como el TSJ, y obtener un control total del poder. El máximo tribunal del país ha sido una suerte de caja de resonancia jurídica, para refrendar el proyecto político bolivariano.

El Gobierno ha querido desacreditar a Vivanco y a la organización que representa, paradójicamente la decisión de expulsarles terminó dándole la razón plena a lo denunciado en el informe.

Con la decisión de sacarles, el Gobierno refrenda lo denunciado: el país es el reino de la intolerancia. Ese es el mensaje Vivanco que en estos días recorre América Latina: hay tanta libertad de expresión en Venezuela que quien critica al Gobierno es sacado a medianoche del país.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Septiembre 2008  >>
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30      

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog