El perfil de la austeridad

Por Venezuela Real - 5 de Octubre, 2008, 20:28, Categoría: Economía

D. F. Maza Zavala
Ultimas Noticias
05 de octubre de 2008

El presidente Hugo Chávez ha enviado un mensaje, en primer lugar a sus seguidores y en segundo lugar al país, para exaltar la necesidad de la austeridad en el gasto, en el estilo de vida, en el comportamiento cotidiano. En una oportunidad anterior, el Primer Magistrado había reconocido que existe una sobrecarga de personal en la administración pública y que tal carga no era soportable para el presupuesto de la República. Tales mensajes son oportunos en momentos en que recorre el mundo ya no el fantasma de la crisis financiera sino su presencia en carne viva. Aunque el presidente Chávez –quizá en un alarde de optimismo– ha declarado que la crisis mundial en curso no nos afectará, lo cierto es que algunos vientos huracanados recorrerán nuestra economía y causarán algunos trastornos. Evidentemente, Venezuela, aunque no lo deseemos, no podrá mantenerse inmune ante lo que ocurre en la economía mundial, porque este país depende en alto grado de las relaciones económicas internacionales, principalmente con Estados Unidos. Hay en el Banco Central y en otros institutos del Estado algunos medios de pago internacional que se han podido ahorrar, con los cuales probablemente podamos enfrentar las contingencias este año y el próximo: pero no más allá, si el precio del petróleo bajara hasta 80 o 70 dólares.

El tema es, sin embargo, la austeridad. Es no sólo un principio moral sino económico.

Podría decirse también una norma de salud física y mental. La vida dispendiosa, ostentosa, orientada por la vanidad, no es la más recomendable. Tampoco lo es, por supuesto, la vida de privaciones, de pobreza, de penuria que algunos predican aunque no practican. Ideal es una sociedad sana, equitativa, que tenga capacidad para satisfacer sus necesidades y aun ahorrar como previsión ante las contingencias. En el caso de nuestro país existe la propensión a gastar más de lo que ingresa: como nación nos endeudamos. Hay que advertir, no obstante, que los realmente pobres no tienen esa propensión porque necesitan gastar lo poco que les ingresa y aún tienen insuficiencia. La austeridad, por tanto, se supone que es una regla de conducta para el Estado y para los particulares afortunados. Para el Estado, porque está obligado –inclusive por Constitución– a invertir la mayor parte del ingreso petrolero y ser eficiente, para dar ejemplo a la ciudadanía. Para los particulares, porque si tienen ingresos apreciables deben ahorrar, no para aumentar un patrimonio estéril sino para invertir. Podrían avecinarse tiempos difíciles: no podemos confiar en que el huracán financiero pasará lejos de nuestro país, no somos inmunes, estamos en un sistema de relaciones internacionales de todo orden: financiero, económico, tecnológico, institucional, cultural y político. Nadie puede meter la cabeza como el avestruz ante la tempestad.

La austeridad implica una gestión fiscal equilibrada, económica y socialmente beneficiosa; implica un manejo juicioso del ingreso petrolero; servidores públicos responsables, honestos, corteses; salvo los incapacitados o discapacitados, recibir ingresos por el trabajo y contribuir a la creación de riqueza y al bienestar de la colectividad.

El Gobierno debe dar el ejemplo.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2008  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog