El miedo a los bárbaros

Por Venezuela Real - 13 de Octubre, 2008, 12:31, Categoría: Política Nacional

ARMANDO DURÁN
El Nacional
13 de octubre de 2008

A medida que nos acercamos al 23 de noviembre, la impresión de que ese día nos vamos a jugar la suerte de Venezuela se hace más palpable.

Los escenarios posibles son diversos, pero todos giran en torno a una serie de dudas inquietantes. La más terrible, que pocos días antes de esa fecha decisiva suceda algo que justifique la suspensión (al menos la postergación) de los comicios regionales. ¿Será por eso que Mario Isea solicitó y naturalmente obtuvo un plazo adicional de 30 días para presentar el informe final de la comisión parlamentaria que investiga el supuesto magnicidio? Ahora bien, si a pesar de todos sus temores Hugo Chávez permite que dentro de cinco semanas los venezolanos acudan a las urnas, ¿qué hará si los resultados, como indican todas las encuestas más o menos serias, terminan siendo un descalabro parecido o peor al del referéndum del pasado 2 de diciembre? ¿Aceptará así como así perder cuatro, cinco, diez gobernaciones? ¿Qué hará si en Maracaibo, en Miranda, en la Alcaldía Metropolitana, en el municipio Sucre, en Aragua, Valencia y en la región andina la oposición se alza con la victoria? Un argumento tranquilizador es el que sostiene que precisamente para compensar un resultado electoral adverso fue que promulgó la ley que le concede la potestad de crear regiones militares a las que deben someterse todas las acciones del poder político regional y municipal. Sin embargo, ha debido retirar de la Asamblea Nacional el proyecto de ley de ordenamiento del territorio nacional, complemento imprescindible para imprimirle el deseado valor hegemónico a las regiones militares. ¿Por qué lo ha hecho? ¿Porque se ha tropezado con una disidencia interna demasiado sólida para ser ignorada? A fin de cuentas, las mismas misteriosas circunstancias que lo obligaron el 3 de junio de 2004 a reconocer con prudencia muy poco revolucionaria su derrota en el evento electoral de los reparos, también en aquel caso bajo la sombra de otro intento frustrado de magnicidio (los presuntos paramilitares acuartelados en El Hatillo y capturados el 9 de mayo), lo obligaron el 2-D, hora crucial en su afán de transformar la República Bolivariana de Venezuela en República socialista de un solo plumazo, a mostrarse muy molesto pero de acuerdo con el triunfo del No al socialismo.

¿Ocurrirá exactamente lo mismo el próximo 23 de noviembre? Es decir, ¿no le quedará a Chávez otro remedio que admitir el triunfo opositor y verse en la ingrata situación de conformarse con que Venezuela ya no es ni será roja rojita sino todo lo contrario? Muy difícil, pero como la verdadera obsesión de Chávez no es construir el socialismo sino sobrevivir y conservar el poder hasta el día del juicio final, quizá vuelva a dejarse arrastrar por el oportunismo del momento, culpe a sus subalternos (a partir 23 de noviembre muchos de ellos serán traidores, ineptos y corruptos) de esta nueva catástrofe electoral, y otra vez convoque al país a un gran diálogo nacional para encauzar a la patria por el sendero de la democracia, del bienestar y de la felicidad.

¿Será posible tanta belleza? ¿O precisamente para impedir esto es que Tibisay Lucena acaba de advertirnos que estos comicios son mucho más complicados que los del 2-D, porque ahora no se trata de una sola elección, Sí o No, sino de 630 elecciones, y llegó a insinuar que, a pesar de la maravillosa plataforma tecnológica del Consejo Nacional Electoral, en esta ocasión podrían demorarse hasta 30 días para entregar los resultados definitivos? Una aclaratoria en verdad innecesaria pues aún, más de 10 meses después de aquella sencilla consulta binaria del 2-D, seguimos los venezolanos sin saber cuál fue entonces la exacta magnitud de la derrota chavista.

Una última y no menos turbadora duda: ¿qué pasaría si el CNE el 23 de noviembre (o 30 días más tarde) nos informa que la actual correlación de fuerzas políticas sigue siendo idéntica a la de hoy? ¿Incluso mejor para el chavismo, porque Di Martino habría recuperado para la revolución y el socialismo la Gobernación del Estado Zulia? Estas son algunas de las opciones que se le presentan a los venezolanos. Y no sé por qué, al reflexionar sobre esta crispada situación que nos aguarda a la vuelta de la esquina, y ver a unos con miedo atroz al triunfo casi seguro de la oposición, a otros con un miedo igual de atroz a que Chávez, de mentira o de verdad, sea el gran ganador, no puedo evitar pensar en el último libro de Tzvetan Todorov, El miedo a los bárbaros, cuya tesis es sencilla y devastadora: "El miedo a los bárbaros (es decir, a los otros, a los distintos a nosotros) es lo que amenaza con convertirnos en bárbaros".







TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2008  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog