"Aeropuerto Fidel Castro"

Por Venezuela Real - 24 de Octubre, 2008, 10:03, Categoría: Política Nacional

Paulina Gamus
Analítica.com
24 de octubre de 2008

Uno creía que esos policías, militares e incluso civiles de mirada torva que chequeaban y rechequeaban pasaportes, los retenían e interrogaban hasta el cansancio a los viajeros, mientras éstos sudaban frío; eran solo escenas de películas sobre lo que ocurría en la URSS y en sus países satélites antes de la caída del Muro de Berlín. Por supuesto que en Cuba también sucedían cosas así, pero mucho más toscas como corresponde al espíritu caribeño. La Unión Soviética desapareció para ser sustituida por el reino de las mafias y de Vladimir Putin, el Muro de Berlín se derrumbó y en países que calcaban al carbón las prácticas estalinianas como Hungría, Checoslovaquia o Polonia, florecen democracias bastante cercanas al modelo tradicional europeo. Pero en Cuba, ¡ayyy Cuba!
 
En la isla que Fidel Castro -el moribundo perpetuo- aplasta desde hace casi medio siglo, el terror se sembró a fuerza de fusilamientos, cárceles y de orejas paradas que luego sueltan lo que oyen a los organismos represivos. Se trata de un estado policial en el que cada quien se cuida del vecino. El terror ejercido al mejor estilo estaliniano, es lo que ha permitido que, durante casi cincuenta años, varias generaciones de cubanos hayan soportado hambre y carencias de todo tipo. La revolución equivale a miseria y privaciones.

Pero en ese país no hay huelgas o manifestaciones y nadie se atreve a cerrar una calle o una avenida para protestar por promesas incumplidas. Apenas las Damas de Blanco, esposas y madres de presos políticos, salen a las calles para ser abucheadas y atropelladas por las brigadas femeninas del régimen. Tampoco hay delincuencia porque si bien muchas revoluciones se valieron de delincuentes comunes y asesinos para sembrar el terror, al sentirse consolidadas liquidaron ellas mismas a esos indeseables que ya habían cumplido su misión.
 
La adoración del presidente venezolano por Fidel Castro llega hasta el punto de querer implantar en esta Venezuela bonchona y buchona de petrodólares, el régimen político, económico, social y policial que existe en Cuba. Esa atracción fatal lo conduce a convertir a Venezuela en  un país prácticamente ocupado por Cuba. Son funcionarios cubanos quienes tienen a su cargo las más delicadas funciones de seguridad nacional y de servicios básicos. El servicio eléctrico que ha fallado de manera dramática desde que se estatizó la Electricidad de Caracas, también está invadido por cubanos. Es importante conocer la denuncia de Víctor Poleo ex directivo del ministerio de Energía y Minas (El Nacional 20-10-08) “El sector eléctrico ha sido desprofesionalizado, igual que sucedió con la industria petrolera. Capitanes y tenientes ocupan posiciones decisivas para las cuales no están preparados. Para mayor humillación, las genialidades cubanas, ancladas en un sistema de la década de los cincuenta con prácticas rurales, ahora deciden cómo se administra un sistema eléctrico tan complejo como el venezolano. En ese contexto, es difícil pensar que esto puede ser un sabotaje", dijo Poleo. El especialista descartó la eficiencia del plan eléctrico de generación distribuida que Cuba le vendió a Venezuela por un monto de 2,4 millardos de dólares. La principal objeción es que el gobierno cubano cobra 1.000 dólares por megavatio generado, una cifra que dista de los 480 dólares que cuesta el kilovatio en una central térmica totalmente tecnificada”.
 
Los miles de cubanos que han llegado a Venezuela con la supuesta misión de participar como médicos y paramédicos en el programa Barrio Adentro o como promotores deportivos y educadores, están en realidad en todas partes. Según denuncias bastante creíbles, ellos controlan el servicio de identificación y las emisiones de pasaportes y cédulas de identidad, están en las policías, en la Fuerza Armada Nacional donde someten a humillación continua a los militares venezolanos de todos los rangos. El grito ¡Patria, socialismo o muerte! que debe salir obligatoriamente de las gargantas de los uniformados criollos, es una ligera variación del “Patria o Muerte, venceremos” del comunismo castrista. Y ni que hablar de la estrategia de culpar al “Imperio” por todos los males que le ocurran a uno u otro país.
 
El empeño cubano-fidelista de implantar el miedo en el país menos asustadizo del mundo, ha fracasado estrepitosamente. En toda Venezuela millares de ciudadanos salen cada día a cerrar calles, avenidas y autopistas para protestar por carencias de todo tipo. Crean un caos cotidiano y nada sucede. El deporte nacional de hablar mal del gobierno se practica públicamente. El hampa desbordada que ocasiona entre 50 y 100 asesinatos solo en Caracas cada semana, es lo único que asusta a la gente que sin embargo no deja de salir a trabajar o a procurar divertirse, aunque sabe que se juega la vida. Entonces esos frustrados funcionarios cubanos entrenados para sembrar el terror, han decidido que el lugar más adecuado es el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar donde las víctimas están apuradas por tomar un avión o, de regreso al país, tiemblan de miedo ante la posibilidad de perder su pasaporte: saben que solo podrán obtener uno nuevo con sobornos millonarios. Ya son muchos los casos de periodistas a quienes se les ha retardado su abordaje de aviones con el argumento de fotocopiar sus pasaportes. Se ha divulgado el decomiso del documento a un destacado académico de origen alemán con más de cuarenta años de nacionalidad venezolana. Se hizo víctima de maltratos verbales a la diputada uruguaya que vino a investigar las inhabilitaciones de candidatos opositores. Pero el sábado 18 de octubre se les pasó la mano: un querido y admirado amigo de Venezuela, el profesor Fernando Mires, de origen chileno y por más de treinta años académico en la Universidad de Oldenburg, Alemania, fue sometido a vejámenes típicos del régimen castrista. ¿Imaginan ustedes a un guardia nacional criollito leyendo los libros y artículos del profesor Mires para así enterarse de sus opiniones sobre el gobierno venezolano? Evidentemente no, pero en algún centro de investigación dirigido seguramente por cubanos, se eligen los nombres de quienes deben ser atropellados en el aeropuerto por sus posturas antichavistas.
 
El objetivo es amedrentar a los venezolanos y lograr que los extranjeros que opinan negativamente sobre Chávez no regresen al país. Estas cosas seguramente continuarán ocurriendo y hasta empeorando porque Chávez ya se despojó del disfraz de demócrata respetuoso de los derechos humanos. Sólo que el aeropuerto internacional donde los cubanos hasta se disfrazan de guardias nacionales para cometer sus tropelías, debería llamarse Fidel Castro y así no seguir insultando la memoria de Simón Bolívar que entregó su vida para librarnos de una tiranía colonial.





TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Octubre 2008  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog