Los símbolos del 23N

Por Venezuela Real - 26 de Noviembre, 2008, 12:49, Categoría: Electorales

Andrés Cañizález
TalCual
26 de noviembre de 2008

Este 23 de noviembre se venció el mito de la supuesta invencibilidad de Chávez, que ya estaba en entredicho desde el referendo constitucional del 2 de diciembre de 2007
El presidente Chávez lo dijo: ya el pueblo habló

E n política son tan importantes las acciones como los símbolos. Tal axioma cobra fuerza cuando se miran los resultados de las elecciones realizadas en Venezuela este 23 de noviembre. Se trató de unos comicios para elegir alcaldes y gobernadores, junto a legisladores regionales, pero en realidad constituían una suerte de plebiscito sobre la gestión de Hugo Chávez.

El que el jefe de Estado se involucrara a fondo en la campaña, para intentar repetir su condición de portaaviones electoral, simboliza la importancia que tenían estos comicios más allá de los cargos en juego. En menos de 11 meses el presidente Chávez no puede exhibirse arrolladoramente ganador, como venía sucediendo desde 1999. Muchas cosas están cambiando, y en la dirección correcta, en la política de la Venezuela actual.

El cambio simbólico más importante tiene que ver con la figura del Presidente. Chávez sigue siendo, sin duda alguna, el único líder nacional en medio de un vecindario de liderazgos aún en ciernes. Sin embargo, este 23 de noviembre se venció el mito de su supuesta invencibilidad, un asunto que ya venía siendo colocado en entredicho desde que mordiera el polvo de la derrota, en el referendo constitucional del 2 de diciembre de 2007.

La conjunción, en menos de un año de estos dos resultados, marcan el sendero de la política correcta: dar la pelea en la arena democrática. Se trata de revertir la mayoría del chavismo con el trabajo político. Sin embargo, sería un enorme error creer que Chávez ha perdido su capacidad de forma absoluta. Entramos, en realidad, en una etapa de mayor disputa política, con posibilidades reales de que la oposición construya alternativas atractivas para las mayorías.

Junto al mito de la invencibilidad de Chávez, otro que se ha derrumbado es el que le otorgaba una aparente indestructibilidad al vínculo entre el proyecto chavista y los sectores populares. Carlos Ocariz, en su rol de flamante alcalde del municipio Sucre, teniendo en su seno a Petare –el barrio más grande de América del Sur-, simboliza este cambio. Su triunfo en este 2008, del cual ya estuvo cerca en 2004 pese a la abstención de entonces, recompensa un trabajo de base sostenido a lo largo del tiempo.

Estamos ante un enorme reto para la oposición: desde este municipio caraqueño debe demostrar que puede ofrecer políticas efectivamente incluyentes para los más pobres, en un marco de respeto a la pluralidad y diversidad políticas.

Las victorias de Henrique Capriles, como gobernador de Miranda, y de Antonio Ledezma, como alcalde mayor de Caracas, deberían ser el marco institucional adecuado que empuje un modelo de políticas públicas para Sucre.

Las derrotas más simbólicas del chavismo están en las figuras de Aristóbulo Isturiz, Diosdado Cabello y Jesse Chacón. Los tres han estado, recientemente, como colaboradores cercanos del mandatario, y contando con recursos ilimitados del Estado, el respaldo directo de Chávez y tener una campaña con enorme ventajismo, todo ello hace más notable su caída.

Sus derrotas no deben verse únicamente como resultado de un impulso opositor, que sin duda existió, sino también un claro mensaje de las propias bases del chavismo: el lazo con el líder se mantiene, pero se pueden castigar las malas gestiones, aun de los propios colaboradores del presidente Chávez. Este resultado refleja, desde nuestra perspectiva, el inicio del fin del cheque en blanco de la población que sigue al presidente Chávez, ante la mala gestión oficial.

La participación directa del presidente Chávez en la campaña de algunas regiones y municipios debe revisarse, ahora, a la luz de los resultados. La imagen de un amenazante Hugo Chávez en Zulia o Carabobo, estados en los que invirtió no sólo tiempo, sino que también dedicó enormes recursos del Estado y puso en juego su propia capacidad de convocatoria popular y movilización de votantes, simboliza los límites del chavismo.

No logró el triunfo ni comprando, ni chantajeando ni creando zozobra. En el Zulia, como se recordará, amenazó con cortar incluso las relaciones institucionales y financieras, en Carabobo dijo que lanzaría los tanques. No ocurrió lo último ante el triunfo de Henrique Salas, y tampoco podrá aplicar lo primero ante los indiscutibles triunfos de Pablo Pérez y Manuel Rosales.

En su primera reacción ante los resultados del 23N, el presidente Chávez ha dicho: el pueblo habló.

Nadie lo duda. Los resultados han sido claros. Ahora habrá que seguir la estrategia oficial, en los próximos meses, para saber si el gobierno escuchó el mensaje o si ha podido interpretar correctamente lo que le dicen los símbolos de esta elección.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Noviembre 2008  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog