Una triste bandera

Por Venezuela Real - 8 de Diciembre, 2008, 9:43, Categoría: Gente de Chávez

ILDEMARO TORRES
El Nacional
08 de diciembre de 2008

La triste bandera de una pobre causa es la de la cobardía, izada al punto más alto del mástil nacional por el teniente coronel Hugo Chávez Frías; un bravucón derrotado y en franco hundimiento, que no ve ni entiende otra forma de drenar su ira, su despecho y sus complejos, que gritar delirante amenazas absurdas y atropellar la dignidad de las personas; alguien cuyo problema no es sólo el de creerse grande, sino su desprecio reduccionista del prójimo.
 
Que él desde una tribuna o a través de una cadena televisiva amenace con su despliegue de armas a una población que carece de ellas, es un acto de extrema cobardía. Y una dolorosa constatación es que nosotros, los ciudadanos afectos a la democracia, somos quienes terminamos financiando las actividades y trampas del partido de gobierno y, asimismo, que con dinero que nos pertenece es comprado el arsenal a ser usado en contra nuestra.
 
En una de sus apariciones postelectorales por televisión, el Presidente lució embrutecido hasta la más irracional agresividad, y lo dicho por él ha hecho que se hable de una eventual guerra civil; apreciación de la cual me permito disentir porque tal eventualidad supone la confrontación de dos fuerzas equipadas para combatir, mientras que en este caso creo que se trataría de un genocidio, de una masacre popular estimulada desde el poder, para el exterminio de una masa inerme de civiles opuestos políticamente al régimen.
 
La propia campaña electoral del oficialismo nos resultó nada reveladora, pero sí claramente ratificadora de tres perversiones que en forma resaltante caracterizan al llamado proceso: una, la vocación hamponil con la práctica consuetudinaria del saqueo de los bienes de la República y el uso personalista a manos llenas de las finanzas públicas; otra, el militarismo, que hace creer que la movilización popular se logra con toques de diana cuartelera en la madrugada; y tercera, la condición terrorista traducida en el empeño de amedrentar a la población y generar angustia colectiva con temor y sensación de inestabilidad.
 
No conformes con todo lo robado, ahora saquean también las dependencias oficiales para equipar sus casas y apartamentos, adquiridos estos con iguales manejos delictivos. En tal sentido, llama la atención que si algo ha permanecido por muy largo tiempo, y aún sigue sin respuesta ni aclaratoria y ni siquiera simuladas reacciones de dignidad ofendida, de supuesta honorabilidad agraviada, son las múltiples y documentadas denuncias de peculado cometido por funcionarios de rápido y sustancioso enriquecimiento.

Se entiende que quieran perpetuarse en el poder los ladrones temerosos de juicios, los dirigentes metidos en sucios negociados, los vivos de lealtad bien pagada; pero no con el apoyo de un pueblo que ha visto aumentar su marginalidad, agravarse su pobreza crítica y persistir sin ser resueltos sus agobiantes problemas básicos.
 
Dado que sabemos qué y quiénes son, y en qué andan, pensemos nosotros en nuestros deberes, y a la luz de los recientes resultados comiciales percibamos, para actuar en consecuencia, la dimensión cada vez mayor de nuestro compromiso; es así que nos corresponde definir más claramente y con la debida profundidad nuestros objetivos, en función de estructurar un verdadero proyecto político que apunte a resoluciones y logros concretos, con una perseverancia que nos lleve de sólo responder lo circunstancial, que es lo que hemos venido haciendo por años, a trazar y materializar acciones socialmente trascendentes.






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Diciembre 2008    
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog