Socialismo ante la crisis

Por Venezuela Real - 14 de Diciembre, 2008, 13:54, Categoría: Política Nacional

Francisco Olivares
El Universal
14 de diciembre de 2008

Con menos de la mitad de los recursos que ingresaron en el 2008, Hugo Chávez dará prioridad a su reelección presidencial y a mantener el populismo apoyado en las reservas internacionales.

Hugo Chávez ha calmado a sus seguidores ante la crisis económica en puertas señaland oque no teman que él "está al frente" y pone como antídoto que su gobierno socialista se ha deslindado del capitalismo perverso.

En uno de sus mítines electorales durante la reciente campaña electoral, Hugo Chávez se dirigió a sus seguidores para tranquilizarlos ante la crisis económica mundial y decirles que no teman, que: "al frente está Hugo Chávez" . El discurso presidencial en el último trimestre ha sido reiterativo en cuanto a que: "Venezuela está blindada contra la crisis mundial debido a que su Gobierno socialista se ha deslindado del sistema capitalista "perverso" que la engendró.
 
Dos aspectos han destacado en la apreciación de Hugo Chávez sobre la crisis económica internacional. Una de ellas es que estamos ante el fin del capitalismo y la otra es que "hay que recurrir al socialismo como alternativa", como lo expresara en la reciente reunión de los países alineados en el ALBA. Lo que equivale a decir que estatismo, controles y centralismo son la alternativa frente a las democracias con economías de mercado.
 
Con esta postura, Hugo Chávez se pone en sintonía con otras voces, especialmente de intelectuales europeos como Ignacio Ramonet, quien compara la crisis global con la caída del muro de Berlín que puso fin al socialismo estalinista y augura el retorno de un neosocialismo que en Latinoamérica encarnan líderes como Hugo Chávez, Evo Morales y Daniel Ortega. Pero los efectos ideológicos de la crisis no sólo está potenciando las posturas de los intelectuales y grupos antIglobalización, también ha tocado a destacados economistas como el caso de Horst Köhler, actual presidente de Alemania, PhD en economía y ex presidente del Fondo Monetario Internacional, quien señaló que: "los mercados financieros se han convertido en un monstruo, que debe ser puesto en vereda". También surgen otras expresiones más audaces como las del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, quien aseguró que "el final del sistema económico está próximo y es inevitable y será sustituido por uno basado en los principios islámicos".
 
Pero para los venezolanos, más allá de los esquemas ideológicos que pudieran ser vendidos como alternativas salvadoras, la realidad que se asoma a las puertas de 2009, es que sólo contaremos con menos la mitad de los ingresos que se disfrutaron en el 2008, para atender necesidades incluso superiores a las del pasado año.
 
Lo que viene

En cuanto a la situación inmediata, Venezuela en el transcurso de este año 2008 ha recibido por exportaciones petroleras la cantidad de 89 mil millones de dólares y apenas 6 mil millones de dólares por el resto de las exportaciones. Esto quiere decir que 93% de los ingresos llegaron por la vía de exportaciones petroleras.

 
Para el economista y profesor universitario Gustavo Rojas, aquí se va a presentar una disyuntivas. La primera opción en el corto plazo en relación a qué va a pasar con la caída de los precios petroleros. Pero la segunda son las amenazas que tenemos para los próximos 10 años. Recordemos que Barack Obama anunció que en 10 años EEUU habrá reducido o eliminado la dependencia del petróleo venezolano, un tema que por cierto constituye una política de estado y no una decisión coyuntural del mandatario electo.
 
Según las estimaciones que hace el economista, el próximo año los ingresos del país apenas podrían alcanzar a 53 mil millones de dólares si se estima un barril a 60 dólares, lo cual sería un escenario optimista, dado que en la actualidad la caída va por 39 dólares por barril.
 
Pero el drama puede verse con más claridad cuando se observa que de los 95 mil millones de dólares que se disfrutaron en el año 2008, 51 mil millones, más de la mitad de lo que ingresó, fueron gastados en importaciones de todos aquellos bienes que no se producen en Venezuela. Ahora si nuestros ingresos de 2009 apenas alcanzarán a 53 mil millones de dólares, no habrá dinero para cubrir nuestras necesidades en el exterior, que como señalamos anteriormente son de 51 mil millones de dólares.
 
Sólo mirando estos números entendemos que no hay blindaje posible ni socialismo del siglo XXI que pueda evadir esta realidad que ya está a las puertas.
 
Lo que se dejó de hacer

Desde hace más de dos años los especialistas y el país en general vienen advirtiendo que el gobierno de Chávez nunca se preparó para una bajada de los precios del petróleo. Expresiones como "vendrá el período de las vacas flacas" o "el fin de la fiesta de Baltasar" han sido comunes en el debate frente a los gastos incontrolados y no productivos del Gobierno. Sostiene Rojas que Venezuela simplemente no se preparó para una crisis de precios bajos.

 
Pero además del gasto incontrolado, señala el experto que padecemos de una gran debilidad institucional frente a la promoción de nuevos sectores en la economía diferentes al petróleo. Por ejemplo hace diez años se vendió la idea de que íbamos a reducir la dependencia petrolera y entonces se hablaba del desarrollo endógeno y más tarde de empresas de producción social, cogestión, cooperativas y nacionalizaciones, como fórmulas de una nueva economía. ¿Dónde está eso? Se pregunta. A esto se agrega el discurso contra la propiedad privada, la ola de nacionalizaciones, se aplican más controles y se afianza el discurso socialista y populista. Aclara que hay que distinguir entre un gobierno que salva a una empresa de la quiebra con una estatización, como se ha visto en la reciente crisis mundial, que una empresa exitosa salvando a un gobierno quebrado. Para Rojas crisis con populismo es una alianza letal para Venezuela.
 
Sólo dos opciones

Pero antes de esta crisis global Venezuela ya venía padeciendo su propio declive, aun con altos precios petroleros.

 
Gustavo Rojas destaca que esa realidad la reflejó el BCV. En el primer semestre de este año el Producto Interno Bruto del sector privado se contrajo 0,46% es decir no creció, decreció, a pesar de que gozábamos de un precio del barril sobre los 137 dólares. La cifra se corresponde a una caída en el primer trimestre de 2,2 y con un pequeño crecimiento del segundo trimestre de apenas 1,1 y eso en promedio da 0,46. Es decir el sector privado ya estaba en contracción y con una inflación que podría promediar para este año cerca de 40% en el IPC del Área Metropolitana de Caracas.
 
Pero las crisis, según Gustavo Rojas, sólo dejan dos opciones: una es el ajuste clásico que conlleva a una devaluación, reducción del gasto público y más impuestos para cubrir el déficit. Claro está que para que sean efectivas deberían estar acompañadas de un cambio de rumbo en la economía que por ejemplo incorporara al sector privado como lo sugiere Domingo Maza Zavala. La segunda fórmula que se conoce como "correr la arruga" significa quemar las reservas monetarias en tanto se espera una recuperación de los precios del petróleo.

Según lo que se desprende de lo que dice y hace Hugo Chávez, como la propuesta de enmienda para conseguir la reelección continua, ese pareciera ser el camino por el que optará el Gobierno mientras se espera el milagro del regreso de altos precios petroleros que le permitan a Chávez alcanzar el 2012 con su mercado electoral intacto. Para ello el presidente Chávez ha expresado que cuenta con las reservas monetarias que según sus cálculos son de 40.000 millones de dólares. Y en fondos binacionales con China, Rusia otros 40.000 millones de dólares.
 
A los tiempos de Lusinchi

La fórmula de correr la arruga no es nada nuevo en Venezuela y quizás uno de los mayores exponentes de ella fue Jaime Lusinchi durante el quinquenio que gobernó hasta 1988. Su Gobierno se inició con unos ingresos fiscales que habían crecido hasta 165% debido al alza del precio del barril petrolero que se había producido como efecto de la guerra del Yom Kippur (1973) y posteriormente el embargo aplicado por los países árabes exportadores de petróleo. Pero a partir de 1986 comienza el declive de los precios del petróleo en los mercados internacionales. Arabia Saudita inunda el mercado internacional con su producción al margen de la OPEP. El crudo venezolano, que llegó a cotizarse en 27 dólares por barril cae hasta los 10 dólares. Lusinchi evitó hacer ajustes económicos a tiempo y continuó su plan de obras apoyándose en las reservas internacionales. Ello le valió una salida del poder en 1989 con alta popularidad, pero la arruga se corrió hasta el gobierno de Carlos Andrés Pérez, quien encontró al país sin reservas y se vio obligado a un ajuste económico que se constituyó en un shock social que devino en el Caracazo del 27 de febrero de 1989.

 
De manera que el dilema para el presidente Chávez será hasta dónde se podría correr la arruga para evitar una reacción popular o un revés electoral en el 2012.
 






TOME NOTA
de la dirección del
Nuevo Portal Principal

www.venezuelareal.org

Más información ...

Calendario

<<   Diciembre 2008    
LMMiJVSD
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31     

Archivos

Suscríbete

Escribe tu email:

Delivered by FeedBurner

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog